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Hace unos días me compartieron un video muy bien realizado que presentaba la belleza geográfica, logros económicos y ventajas que ofrece Paraguay a los inversionistas extranjeros.  Por lo que pude ver el concepto de crecimiento y desarrollo está muy claro en es ese país.  Las facilidades para la inversión, las condiciones económicas son muy atractivas debido a los incentivos fiscales y la certeza jurídica para la inversión. ¿Qué estamos haciendo en Guatemala? ¿Qué imagen le compartimos al mundo?

Por Richard Shaw

 Mientras Guatemala se desgarra en una confrontación estéril de supuestos socialistas rosados y de oligarcas con aroma a cavernícola en el  vemos que en Paraguay han logrado ubicarse en el 10º exportador mundial de trigo, de hecho, el único país tropical que exporta este cereal, son el 8º mayor exportador de carne vacuna,  el 4º mayor productor mundial de soya, tiene la 3ª mayor flota de barcazas en el mundo, después de Estados Unidos y China, es el mayor productor y exportador mundial de energía eléctrica y consume solamente el 13% de toda la electricidad que genera y para ponerle la tapa al pomo son  el 2º país de Latinoamérica con el mayor retorno de inversión, el 22% y es el 10º a nivel mundial.

Hay que reconocer que tienen una abundancia de recursos naturales, que se traduce en la gran disponibilidad de energía eléctrica, limpia y renovable, además cuentan con una población mayormente joven y predispuesta a capacitación, una macroeconomía estable, ubicación geográfica estratégica y con libre acceso al Mercosur.

¿Cómo lo lograron?

Resulta que en el Paraguay no sólo tiene la carga tributaria más baja de la región sino también tiene ventajas únicas y fuertes incentivos a la inversión a través de un marco legal establecido.

El nuevo gobierno se ha promulgado leyes muy importantes y ahora están en plena vigencia como la Ley de Asociación Público-Privada y la Ley 60-90 de incentivos fiscales por inversión nacional y extranjera de capital nacional o extranjero.

La ley 60-90, enuncia lo siguiente: “Arancel de importación de bienes de capital (maquinaria y equipos)= 0%. IVA sobre bienes de capital adquiridos en Paraguay o en el extranjero= 0%. Impuestos sobre remesas y pagos al exterior, en conceptos de capital, intereses y comisiones = 0%. Impuesto sobre pagos de dividendos y envío de utilidades al exterior= 0%.

Estas medidas no son descabelladas o extrañas, muchos países que han ingresado a la contienda por captar inversionistas y así lograr más y mejores fuentes de trabajo han establecido condiciones atractivas y seguras para la inversión tanto de empresarios extranjeros como nacionales.

Guatemala, no puede aspirar a  convertirse en un lugar atractivo para la inversión si no frena el torbellino de  hostilidad política y envía un mensaje de estabilidad a los inversionistas. Es importante crear las condiciones apropiadas y divulgarlas  para así lograr están en la mente de los inversionistas.

La pobreza no es buen negocio

Los sectores progresistas (izquierda)  y conservadores (derecha) están enfrascados en reciclar la guerra fría de los años 60¨ y se la pasan alimentando odios, reabriendo heridas y alimentando la confrontación, esta división en la sociedad guatemalteca solo debilita nuestras posibilidades de crecer .

Las posiciones intransigentes de los sectores políticos reduce las posibilidades de un dialogo nacional.  El presidente Alejandro Guiammattei, fue emboscado  por la crisis del Coronavirus y su ímpetu político se frenó por el combate en a la pandemia, sin embargo la reactivación económica no puede esperar y considerando la situación tan crítica en la cual vivimos el presidente debe implementar medidas agresivas de captación de capital y de generación de empleo. La pobreza no es un buen negocio y eso no lo entienden los dueños de los grandes capitales en Guatemala.

La imagen no lo es todo pero si ayuda

Es importante ser eficiente, es imprescindible ser honrado, es inteligente rodearse de gente capaz, es fundamental desarrollar los proyectos anunciados, en fin las cosas hay que hacerlas pero de qué sirve trabajar bien o tratar de hacer bien las cosas si no sabemos comunicarlas.

La capacidad reactiva a nivel político y comunicacional del gobierno es deficiente, el señor presidente y sus asesores parece que no escuchan a la sociedad y menosprecian la opinión pública nacional é internacional.

Los opositores del gobierno aprovechan la incapacidad de reacción de los funcionarios y siembran la duda, el pánico y el rechazo.  Un ejemplo de esto es la famosa pregunta ¿Dónde está el dinero? y es que ante el silencio de las autoridades un cuestionamiento de este calibre cobra fuerza y socaba la credibilidad de actual gobierno.

Si el rio truena piedras lleva

De buenas intenciones está lleno el camino al infierno. No solamente hay que ser honrados sino parecerlo y hemos visto que se han destapado casos de posible corrupción en los medios de comunicación, en los cuales el silencio de los implicados grita más alto que las denuncias. Para evitar que se crezca el enano de la mala imagen el presidente debe evaluar el costo político de algunas decisiones que han sido y son motivo de desgaste innecesario.  Ceder espacios no es perder, dar explicaciones para los funcionarios públicos no es síntoma de debilidad sino de respeto, el pueblo Guatemala merece respuestas claras que le permitan (aunque sea con recelo)  recuperar la credibilidad en las autoridades. 

Muchos empresarios buscan en progreso económico apoyados por malas prácticas y cambian las teorías de la libre empresa por una red de trampas fiscales, proteccionismo criollo y corrupción. La corrupción, el robo y la evasión o elusión son el caldo de cultivo de una sociedad fracasada.