home Actualidad, Cosas Interesantes., nuevo tema, Opinion, Politica Vocación de Libertad: Guatemala…un tubo de ensayo

Vocación de Libertad: Guatemala…un tubo de ensayo

El experimento llevado a cabo en Guatemala y único en el planeta –por eso lo del tubo de ensayo– por la Organización de Naciones Unidas bajo el nombre de CICIG, ha llegado a una etapa de dificultades que están obligando tanto al país receptor –Guatemala– como a la superestructura mundial –ONU– que sin reconocer su tutelaje, porque curiosamente, niegan reconocerla como una institución de la ONU, deben buscar soluciones.

Por : Juan F. Callejas Vargas / callejas_juan@hotmail.com

En una entrevista con el Embajador de Guatemala ante la misión de Naciones Unidas en Canal Antigua, palabras más, palabras menos, el embajador dijo:

“… pero la Secretaría tampoco quería meterse a corregirle la plana al Comisionado bajo la supuesta causa de que no era funcionario de Naciones Unidas, entonces el Comisionado es más soberano que un país: no responde a nadie, nadie lo puede fiscalizar, no hay auditoria que valga… Esa es la posición de Naciones Unidas: A pesar de que el Secretario lo nombra, le da rango de Subsecretario General y un pasaporte de tipo “laissez faire” que le permite hacer lo que quiera, ante reclamos se limita a decir: Él no forma parte de la ONU…”

La revisión que desde hace más de un año, el Estado de Guatemala plantea y sobre la que aún espera respuesta, se da en medio de una profunda crisis de confianza; inestabilidad generada desde diferentes corrientes de interés en primer lugar y de conceptos y corrientes ideológicas en segundo lugar. Para algunos no es una condición normal de valoración objetiva y real como base para considerar los aspectos a revisar y para otros, la realidad de los logros, avances y alcances hasta ahora obtenidos, son suficientes para tener claridad y tomar decisiones.

Desde la perspectiva de “intereses”, los hay desde los muy personales del Presidente de La República, condición que afecta seriamente la legitimidad de sus decisiones; pasando por los de la ONU, quienes ven en el experimento una suerte de vocería que le permite lucir, a pesar de los magros logros reales de acuerdo con su mandato, un “consentido” racional que le hace muy útil para lo que algunos llaman hoy: la agenda globalizadora.

Conquistadores históricos

 

En esta agenda, la ONU y sus principales socios europeos – conquistadores históricos por excelencia– tendrían una de sus más relevantes experiencias y pasos concretos en favor de hacer caminar dicha agenda, puesto que para esta agenda, sería más fácil si existiera un poder centralizador a nivel global, del poder que imparte justicia.

Tener bajo su control el poder de la impartición de justicia, hace más fácil a quienes vía la ONU, impulsan su enorme despropósito de terminar con la soberanía de las naciones, destruir la vieja idea de La Familia, acabar con las ideas y fundamentos del “cristianismo” como eje de la cosmovisión del occidente y hacer de la ideología de género una forma de leer nuevamente la doctrina de Derechos Humanos en el planeta, pasando por una nueva forma de traer la propuesta de Thomas Robert Malthus planteada en el siglo XVIII en torno al control del crecimiento poblacional.

Como se darán cuenta los lectores, ya existen muchas voces a nivel local e internacional, alertándonos en torno a esta situación y sobre la cual, quienes amamos la libertad y la vida en el marco de una fe cristiana o bien, dentro de una comprensión laica o secular, agnóstica o ascética si se quiere, podrán percibir la dimensión de lo que se vislumbra en esta lucha que falsamente se busca reducir en el ámbito de estar o no a favor de la corrupción y la impunidad.

Una amenaza a la corrupción

 

En este mismo orden de ideas, hablamos también de “intereses” de orden económico, tanto porque en una buena medida, el avance de CICIG en exhibir, aunque bastante más discretamente que a otros –he aquí lo selectivo de CICIG y MP– a importantes nombres y apellidos de la oligarquía histórica nacional, no deja de ser una amenaza para el presente y el futuro de fortunas fraguadas precisamente en dudosas condiciones de aprovechamiento del contubernio, entre capitales criollos y negociantes politiqueros en diferentes gobiernos del pasado.

Igualmente amenazados se sienten los llamados nuevos ricos, puesto que en estos, es donde más puedan participar dineros de dudosa procedencia, muchos de los cuales también se han formado a partir de esa perversa relación que en los tiempos más modernos se ha venido construyendo entre negociantes de la política y los ricos nacidos en la ola de privatizaciones. Hay también, “Intereses” que tocan al mundo de los medios de comunicación televisados y escritos.

Otros “intereses”

 

No menos malévolos, podrían ubicarse en las relaciones que se tejen entre grandes ONG internacionales, con su más conspicuo ejemplo en Open Society Foundations del multimillonario y filántropo, George Soros. Están también las multinacionales que no han dudado en caminar en la línea delincuencial; Odebrecht, APM Terminals y el caso de TCQ son los mejores ejemplos en Guatemala.

Estamos ahora frente a decisiones relevantes para la experiencia guatemalteca, quienes nuevamente como otras veces, en calidad de tubo de ensayo, vivimos lo que con sabiduría el Dr. Armando de la Torre plantea en su artículo “El meollo del problema CICIG” en el párrafo que copio a continuación:

“Y así todos tomamos muy a la ligera la justicia, ahora en manos del más fuerte o del más opulento pero con un ropaje abstracto y grandilocuente. Y con todo ello, la majestad supremamente neutra en la impartición de la justicia se ha visto reducida a ese nivel de la pobre capacidad mental y caprichosa de unos cuantos políticos en posesión o no de un cartón de leguleyo. A tal desplome ahora se le califica oficialmente de “positivismo jurídico”.

 

Desde la perspectiva de “intereses”, los hay desde los muy personales del Presidente de La República, condición que afecta seriamente la legitimidad de sus decisiones; pasando por los de la ONU, quienes ven en el experimento una suerte de vocería que le permite lucir, a pesar de los magros logros reales de acuerdo con su mandato, un “consentido” racional que le hace muy útil para lo que algunos llaman hoy: la agenda globalizadora.

Juan Francisco Callejas Vargas: Guatemalteco de 67 años de edad, periodista de opinión, con  Estudios profesionales en Universidad Rafael Landívar, INCAE y post grados en Inglaterra, Brasil y Estados Unidos de América. Amplia experiencia en diseño y ejecución efectiva de programas de comunicación y diseño de Estrategias a nivel comercial y de opinión pública; estratega de campañas políticas, de gobierno e institucionales en Guatemala y El Salvador, así como mercadeo social. Columnista de prensa, catedrático universitario.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Facebook
Facebook
YouTube