Equinoccio de Primavera en Uaxactun

Cubiertos por la mística que invade las antiguas ruinas mayas en la celebración del equinoccio y contagiados por la nueva corriente ecológica que predomina en la comunidad se llevó a cabo una celebración que además de reconfortar espiritualmente lleva un mensaje de preservación y esperanza.

Por Pilar Fonseca / C4

Invitados por la Asociación de Comunidades Forestales de Peten, Revista C4, participo junto a centenares de personas, extranjeros y nativos de la celebración del Equinoccio de Primavera en Uaxactun Peten. Durante varios días grupos de sacerdotes mayas practicaron, ceremonias ancestrales, uniendo a la celebración una visión de preservación del medio ambiente. Este año tuvo una connotación ecología ya que coincidio con la celebración mundial del día del agua que ha cobrado importancia debido al trabajo constante de concientización que realizan diferentes entidades gubernamentales y asociaciones de vecino.

 

Esta ceremonia, tiene como objetivo central la celebración de los movimientos astrológicos con el sol “en la línea del Ecuador”, lo que proporciona un equilibrio en el ser humano y en el universo para que cada cual pueda “ordenar” su propia vida.

En este paraje arqueológico, los conocimientos desarrollados por sus habitantes en materia astronómica, se combinan la necesidad actual de subsistir de la explotación del bosque de una manera sostenible y de abrir los secretos de este lugar a los miles de turistas que visitan el área.

Uno de los primeros marcadores solares dentro de los mayas fue Uaxactún, en el departamento norteño de Petén. Uaxactún empezó como una ciudad en el complejo de conmemoración astronómica y aún hoy en día este lugar se sigue usando como una ubicación idónea para realizar este tipo de actividades.

 

El sitio arqueológico Uaxactun fue testigo de unos de los fenómenos naturales más importantes de Guatemala, siendo este el Equinoccio de primavera que se da una vez al año.

 

“El pueblo Maya no debe de quedarse en el pasado. Tenemos que adaptarnos, pero sin dejar la sabiduría de nuestros abuelos”, comento Nan Amalia Tum una de las participantes en las ceremonias de equinoccio agregando que: “el avance alcanzado por la civilización Maya, ha contribuido a construir una nueva visión y concepción sobre el destino de la madre tierra, como órgano vivo y de los seres humanos para el proceso del buen vivir de los pueblos que habitan el planeta”.