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Tortilla con chile Agosto 2019

Atención al cliente en el gremio de defensores


 Le dice un abogado a otro:
 – A este señor hay que atenderlo  enseguida.
 -¿Qué tiene?
 – Pisto.


Las recomendaciones de un abogado

El wisache le dice a su cliente, en tono muy enérgico y encabronado:
 – En los próximos meses nada de fumar, nada de beber, nada de salir con mujeres, nada andar de vagabundo, nada de comer en restaurantes caros, y nada de viajes o vacaciones.
– ¿Hasta que me recupere, Lic.?
-No, ¡hasta que me pague lo que me debe!

Los consejos que se escuchan en San Juan de Dios

En el consultorio de hospital, el paciente le muestra a su médico el resultado de unos exámenes de laboratorio.
El médico los analiza con cara de preocupación y le dice al paciente:
-Vamos a tener que mandarle a hacer una plaquita
-¿De tórax, Doctor?
-¡NO! De mármol

Viejita poco práctica

Una paciente de sesenta años le pregunta al doctor:
– Fíjese doctor que cuando me voy caminando para llegar a mi casa, me fatigo muchísimo, ¿Qué me aconseja tomar?
Y el médico le responde: – Un taxi, señora.

Además de enfermo, chocolate

Un asmático sube con problemas 5 pisos, llama a la puerta, le abren y dice:

– Doctor, me molesta mucho el asma, ¿Qué me recomienda?
– Fácil, no fume, no beba, descanse y cómprese unos lentes.
– Y, ¿qué tienen que ver los lentes con el asma?
– Son para que encuentre la casa del doctor, que está abajo, yo soy masajista.

Chiste cruel
Dicen que un político muy poderoso llegó al hospital San Juan de Dios. Estaba esperando que saliera el doctor para saber cómo estaba su esposa.
Al rato salió y le dijo que la señora estaba muy grave, que le iba a
tener que dar de comer en la boca porque no podía mover las manos, la tendría que llevar al baño, le tendría que cambiar de ropa, bañarla, etc.
El marido se puso a llorar y el doctor agregó: – ¡Estaba bromeando hombre! ¡Ya se murió!

Humor al estilo mafia chapina

Dos abogansters de la mafia chapina estaban sentados en un bar, ven pasar a un político prominente y comentan:
– A ese hombre lo interrogué yo.
– ¿Qué le sacaste?
– Cuatro mil dólares

Cuando toca toca

– Te cuento que me han quitado el whisky, el tabaco y las drogas.
– Pero, ¿Cómo así? ¿Venís del médico o del Ministerio Público?

Más perdido que los hijos de la llorona

El post operado al cirujano:
– Doctor, entiendo que se vista de blanco, pero ¿por qué tanta luz?
– Hijo mío, soy San Pedro…

 Los diagnósticos del Hospital Roosevelt

–       Doctor, ¿qué tengo?

 No se preocupe más mi amigo: cualquier duda la aclararemos en la autopsia.

Un paciente algo mulita

– No sé qué me pasa, me toco la cabeza y me duele, me toco la nariz y me duele, el pie y me duele; ¿qué tengo Doctor?
– El dedo fracturado.

Chiste racista y cruel

Llega un negro, pero bien negro, muy enojado al RENAP y dice, mire señorita.- ¿Por qué chingados en mi DPI aparecen 2 fotos?  La señorita le contesta mire señor no se sea mula, una es su foto y la otra es su huella digital.

Esposa Desconfiada…

           El señor diputado y su joven esposa, a pesar de vivir bien y sin sobresaltos económicos, en su vida sexual no todo funcionaba bien.

 Ella estaba convencida de que su dipu-caco la engañaba con  “Débora”, la bonita empleada de la casa.

 Para salir de dudas, preparó una trampa para atraparlo engañándola. 

Le dio permiso a su empleada en el fin de semana, sin avisarle a su esposo.

En la noche cuando el matrimonio se fue a la cama, el esposo repite la historia de siempre: que lo disculpara, que se sentía mal del  estómago, que la sesión del Congreso había sido larga, en fin, bla, bla bla…que iba a salir a tomar un poco de aire y volvería para acostarse.

           Él tomó el camino del baño primero y su mujer salió rápidamente al corredor, subió las escaleras, y se acostó en la cama de la empleada.

            Al poco tiempo de apagar la luz, ella sintió que entraba alguien al cuarto silenciosamente  y sin pérdida de tiempo, se metió en la cama y le hizo el amor con gran  fogosidad. Los dos gemían de placer. Cuando terminaron, la mujer todavía muy agitada le dice:

           ¡No esperabas encontrarme en esta cama! ¿No es así, querido? y encendió la luz…

           Sinceramente no, patrona… dijo el guardaespaldas.

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