Durante lo que queda de este  año 2016 – el  que se nos  despide en medio de noticias y  sorpresas–  , en varios ambientes del mundo se va a recordar un aniversario muy especial:  hace 500 años,  en diciembre de  1516,  se publica en la ciudad belga de Lovaina  una edición de la obra de Tomás Moro titulada  como “Utopía”.

Por Juan Eduardo Iriarte Seigné-Prado.

El hasta entonces Canciller del Reino de Inglaterra (segundo al mando después del rey Enrique Octavo), había completado una nueva parte de sus reflexiones acerca del estado de los asuntos públicos en el mundo.

Moro ya había elaborado una primera parte de sus reflexiones, acerca de la mejor manera de gobernar. Y del “lugar”  “mejor gobernado del mundo”.

Tomó  entonces  Moro esta su segunda reflexión,  y la  soldó con la parte anterior, y quedó listo su manuscrito  dedicado a una isla remota, donde se ejercía una forma de gobernar.  Lo “óptimo”.

Poco después  sus amigos, los grandes humanistas en el continente europeo, entre ellos Desiderio Erasmo de Róterdam,  se movilizaron para que se editara en las imprentas de ese entonces la obra, que salió a luz en ese siguiente  diciembre, con el título de “Utopía”.

Ahora el mundo se prepara para volver sobre “Utopia”.

Con un poco de cinismo, algunos intelectuales de moda en Europa, o en el mundo,  podrían decir que el aniversario que se debería celebrar, y que sería más políticamente correcto, sería el del 6 de julio, de  1535, cuando el famoso Canciller (primer ministro) del reino de esas islas reales  es decapitado, en la  “Tower Hill”, La Colina de la Torre, a poca distancia de la Torre de Londres. A donde iban a dar los prisioneros “notables”.

Por mucho que la cabeza de Tomás Moro haya sido colgada ese día en una de las puertas del cercano Puente de Londres, sobre el río Támesis,  el autor de esta obra  está ahora más vivo que nunca. Nunca como ahora se le aplica mejor el título que se le da en una célebre cinta cinematográfica:

— “A Man for All Seasons”, Un Hombre para Todos los Tiempos.

Quinientos años después de que una rudimentaria imprenta hubiera publicado La Biblia (la de Gutenberg), y también “Utopia”, el mundo se prepara para esta atractiva Efemérides.

Cada quien se frota las manos para exponer sus apreciaciones acerca de ese  famoso lugar, que hasta la fecha sigue sin ser descubierto por los exploradores.

Nadie ha creído que “Utopía “haya pasado de moda, ni menos que sea una obra para lectura de especialistas.

Nadie, y menos notables personajes, de los lugares más impensados del mundo.

“Utopía” de convirtió en lo que ahora se llamaría un “best seller” en muchas partes de lo que se conocía del mundo.

De alguna manera, véase cómo, Fray Bartolomé de las Casas habría leído, y quizá hasta devorado la obra, cuando había viajado a España para exponer sus principios sobre el Derecho de Gentes.

Vasco de Quiroga fue uno de los principales evangelizadores de México. Los indígenas Purépechas lo bautizaron como “Tata” que quiere decir “padre”. Fue el primer Obispo de la diócesis mexicana de Michoacán y actualmente está en proceso de canonización.

El Papa Francisco se cruzó con los recueros del Tata Vasco, de alguna manera, cuando visitó México, y acudió a la ciudad de Morelia.

Tata Vasco, según se sabe, ideó poner en práctica los principios de “Utopía”. De hecho fundó pueblos y hospitales siguiendo los lineamientos de esa obra, editada en Latín y en Inglés, que hacía furor en el mundo. Por entonces con algunas traducciones un poco defectuosas. Ahora se las consigue mejor trabajadas. Incluso con el mejor idioma Castellano.

El aniversario, que podría ser el de la imprenta de Lovaina, o el de la Torre de Londres, no es para dejarlo pasar.

En Roma varias entidades cercanas a la Iglesia católica van a realizar actos académicos acerca de “Utopía”, inseparables de su autor. El ahora Santo, y patrono de los Políticos, por disposición de San Juan Pablo II.

Hay todo tipo de opiniones acerca de “Utopía”. Algunos quisieran ver en ella los antecedentes del marxismo leninismo más puro. No faltan nunca los autores que así lo proclaman.

Recurrentemente se dice que el mundo necesita una Utopía. Algo que lo movilice. Y hay también una cierta forma de  antídotos o vacunas, para inmunizarnos frente a ciertas opiniones.

Tomas Moro fue un pensador, teólogo, político, humanista y escritor inglés, además fue el canciller de Enrique VII. Su obra más famosa es UTOPÍA, donde busca relatar la organización de una sociedad ideal.

Ilustración de la isla imaginaria que vivía la Utopia descrita por Tomas Moro.