La crisis que hoy vive Guatemala es resultado de un Estado débil donde se conjugan los niveles de violencia, crimen, impunidad, injerencia extranjera, involucramiento de militares en política, desigualdad económica, social y cultural.

Por Ricardo Guzman

La población indígena, según estadísticas de 2011 representa el 40% de la población, ellos están marginados desde la época de la colonia y cooptados por los diferentes grupos políticos, según sus intereses coyunturales;  ideologías de “derecha e izquierda” que fueron desarrolladas en muchas partes del mundo, y que en Guatemala, dieron inicio al conflicto armado,  que hoy día aún está confrontando a la sociedad guatemalteca.

Esa debilidad del Estado ha permitido que: 1) En lo político gane el partido que más dinero invierta en su campaña, sin importar de donde provengan los recursos financieros, 2) que en lo económico se desplome la economía y que se afecte a la gran mayoría, pues permite que ante las crisis algunos sectores salgan beneficiados, 3) n lo social, permite que las mafias se desarrollen, pues aprovechan que el esfuerzo de la seguridad está concentrado en la diversidad de problemas que se generan, especialmente con la magnitud de la crisis actual.

 

El problema se agrava

Muchos grupos de la delincuencia organizada están aprovechando la coyuntura para fortalecerse, reorganizarse y prepararse para llevar a cabo sus diabólicos planes. Las maras están afianzando su territorio, con lo cual están dejando dolor y muerte por doquier en la sociedad guatemalteca; son constantes las informaciones de medios de comunicación referente a fallecidos y heridos por los ataques armados que se dan entre las diferentes pandillas y, aunque hay datos que revelan la detención de muchos pandilleros por parte de las fuerzas de seguridad y el MP, el problema de la delincuencia se agrava.

 

Cooptación de las instituciones

Los grupos organizados han copado también las instituciones del Estado, bajo coacción, amenazas y dádivas han fomentado ese gran mal llamado corrupción, la cual es ejercitada por funcionarios corruptos del MP, la PNC y hasta de la PDH, así como los sindicatos de las instituciones. Don Iván no terminó la Línea, utilizó ese caso para afianzarse políticamente y en lugar de coadyuvar con el fomento de empleo para el desarrollo ha contribuido con el congelamiento de la inversión en Guatemala.

 

Justicia pareja

Se requiere una CICIG que apoye al MP para que éste sea profesional sin sesgo ideológico.  La justicia igual para todos. Mareros, secuestradores, extorsionistas, pedófilos, sicarios y todo aquel dedicado a delinquir, debe enfrentar a los tribunales del país. La educación, la salud y la Seguridad Ciudadana también tienen que llegar hasta el lugar más recóndito de la República, de lo contrario seguiremos con las crisis.

 

 

Ricardo Guzmán: es Licenciado en Ciencias de la comunicación se desempeña como analista político y de seguridad, para instituciones del estado y particulares.  rguzman31158@gmail.com