Atrévase… estrene el micrófono que tiene en su curul; no pida permiso al jefe de bancada ni al secretario general de su partido, ellos no representan más que sus intereses personales -es probable que incluso estén bajo investigación por financiamiento electoral ilícito- Levántese y piense en todo lo bueno que quiso ser y no fue.

Por Miguel Ángel González Rivera

Póngase de pie, no para ir al baño o salir del Hemiciclo y romper quórum, levántese por motivos nobles: ser diputado de verdad, es decir, representante del pueblo (aunque comprase la curul), ser Dignatario de la Nación y dejar atrás la vergüenza de acciones y omisiones que indignan a nuestro país.

Urge que deje de estar ausente. Necesitamos  su patriotismo y solidaridad… sea diputado, represéntenos. Guatemala vive momentos excepcionales; condiciones de amenazas enormes y a la vez, oportunidades nuevas y reales de rescatar, sanar y transformar  nuestro Estado, o seguir en lo mismo. Vivimos condiciones nacionales e internacionales que no se habían presentado y que como escribió el filósofo italiano Antonio Gramsci, al explicar que las crisis políticas constituyen un momento coyuntural en el que “lo viejo no termina de marcharse y lo nuevo no termina de llegar y es en ese vacío en donde  surgen los monstruos”.

Crisis = Peligro/Oportunidad en el péndulo y, si usted no ayuda, lo viejo -el status quo- puede, incluso, vencer a la renovación, es decir, a la esperanza.

Abra los ojos diputado, el país va por un lado con sus necesidades, urgencias y prioridades, pero ustedes, en el Congreso y el Ejecutivo, sencillamente van en otra dirección. Ustedes son los grandes ausentes en la agenda política, necesaria para el país. Peor aún, nos hacen perder oportunidades preciosas.

Las pocas discusiones en el Congreso son superfluas, no se basan en análisis objetivos de la realidad y no abordan con seriedad temas de fondo, de política estratégica que brinde rumbo al país.  Ejemplo:

1) Según el Informe Nacional de Desarrollo Humano 2016 de PNUD de 2006 a 2014, la pobreza multidimensional aumentó un 9.5% a un 66.7%, es decir, somos más pobres que hace 10 años.

2) La diáspora guatemalteca, 3 millones de migrantes, la mayoría expulsados económicos y de violencia; muchos de ellos bajo la realidad de posible deportación y regresar a un país sin condiciones mínimas que garanticen vidas felices.

3)  4 de cada 5 guatemaltecos en el sector informal, sin derecho a estabilidad ni seguridad social alguna, jubilación, vacaciones, o desde el Estado: sueldos de hambre o bajo la perversa manipulación de la figura del renglón 029 que pulveriza conquistas laborales… ¿Qué será de todos ellos en el tiempo, se lo ha pregunto usted?

4) Ausencia de debate nacional sobre la reforma estructural del Estado y de reformas constitucionales que el Congreso y el Ejecutivo boicotean.

5) La lucha contra la corrupción y el secuestro de Estado (CICIG- MP- amplios sectores ciudadanos) por un lado, y por el otro, la virulenta defensa del anterior sistema por  los cooptadores sin escrúpulos y más poderosos en dinero y quienes, sabiéndose bajo amenaza real,  dispuestos a todo.

6) Escándalos de corrupción como Odebrecht, que involucran a muchos colegas suyos, algunos peor aún, prófugos de la justicia, erosionando aún más la legitimidad de la “casta” política, del sistema contralor -CGC – y de justicia, que actúan por temor, no por convicción.

7) Tragedias nacionales advertidas y prevenibles, como la de las niñas del “hogar seguro” o mejor dicho, “hoguera segura”, que hieren el alma a la población. Por sólo mencionar algunos temas de la agenda prioritaria pendiente.

Señor Diputado, si no representa y no es efectivo, entonces… ¿para qué está ahí?... Mejor Déjelo…Renunciar sería digno. O cambie ahora mismo, y actúe como un político responsable y coherente con la realidad. Entienda que usted ya no tiene tiempo, pues dilapidó su credibilidad política.

Callar ya no es opción para usted, pues la ciudadanía  no callará más  sus anhelos de justicia, renovación  y depuración del sistema. Usted estará incluido en esa depuración si no cambia ahora, señor diputado.