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“No se puede permitir que la justicia se convierta en un arma política para ir en contra de mis enemigos”

“No se puede permitir que la justicia se convierta en un arma política para ir en contra de mis enemigos”

Giovanni Fratti

Existen varias instancias, víctimas de la politización de la justicia, el Ministerio Público, la Corte Suprema de Justicia y la Corte de Constitucionalidad están en el ojo del huracán, ¿Qué está pasando?

Por Carlos Rigalt / C4

El anhelo ciudadano republicano, desde la constitución de la república es vivir bajo un Estado de derecho.

Cuando la justicia deja de ser un instrumento en ese sentido, de garantías procesales, de debido proceso, comunidad de la prueba y lo demás del camino procesal penal, que es un proceso controversial donde las partes son iguales, con los mismos derechos y donde se respetan las garantías, es ahí donde los ciudadanos podemos vivir en paz porque se nos garantiza un Estado de derecho.

Un Estado de derecho no es una teoría abstracta sino algo que produce prosperidad, paz social, crecimiento económico, porque se pueden predecir las acciones del Estado y de los ciudadanos; porque hay consecuencias, cuando se cometen delitos, faltas, atropellos… Se restituye la justicia.

El gran problema del modelo guatemalteco es que, con el paso del tiempo, se empezó a abusar de poderes tanto de órganos de control como de instituciones superiores de la justicia guatemalteca.

Aparte de que hay corrupción y eso debe ser perseguido transversalmente sin embargo, se ha politizado la justicia y en lugar de dirimir nuestras diferencias políticas en la arena política –en el Congreso de la República- o en la arena de la opinión pública, estamos dirimiendo nuestras diferencias políticas en: los juzgados y la Corte de Constitucionalidad (CC). Sobre este tema el polémico abogado y analista político Giovanni Fratti nos comparte su punto de vista.

¿Qué errores recientes ha cometido la Corte de Constitucionalidad?

-La CC en 2017 cometió los siguientes errores garrafales: violó la Convención de Viena, impidiendo la expulsión de Iván Velásquez; detuvo ilegalmente la construcción de una hidroeléctrica, aplicando también ilegalmente el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); detiene también, aplicando ilegalmente este convenio, una de las operaciones mineras más grandes del país.

No estoy diciendo que cuando una operación como una mina o hidroeléctrica violan el medio ambiente o le causan un delito o un daño a alguien, ese delito no sea reparado o castigado, por medio del debido proceso.

El problema es que cuando no hay debido proceso, lo que se da es una Corte de Constitucionalidad-que se integra por 5 factores de poder, formada por  magistrados que representan el poder político que al inicio, sí eran jueces de derecho, y hoy se han convertido en jueces políticos.

¿En que falla la Corte de Constitucionalidad?

– La tarea de la CC es defender al ciudadano ante un Estado que tiene todas las facultades para abusar del poder.

La CC tiene un gran problema, ya que permite que los magistrados suplentes continúen litigando en sus bufetes mientras son suplentes y entonces hay un tráfico de influencias entre los bufetes de estos, los magistrados titulares y la forma en que se resuelve. La Corte, al cometer el delito flagrante de extralimitación de funciones y resoluciones violatorias a la Constitución, esa Corte, que debería ser el lugar donde se encuentran las mejores mentes jurídicas del país, juristas que tienen como único norte el servir únicamente al derecho y a la Constitución como están escritas, no como ellos han dado, que hacen resoluciones donde van más allá de lo que las partes piden, se arrogan poderes que no tienen que ni la Constitución ni la Ley de Amparo les ha otorgado y empiezan a dictar o a ser los árbitros de la política nacional, cuando no es esa la función de esta Corte.

¿Cómo empieza este desorden?

-Cuando la política corrupta proveniente del Congreso o de los partidos políticos toma la Corte y la convierten en un instrumento de los partidos y los poderes fácticos, para manipular a estos magistrados, lo que ocurre es que se pierde la columna vertebral del sistema que es la justicia

Si la Corte de Constitucionalidad es un contrapeso para los abusos del Congreso ¿cuál es el contrapeso para la CC?

-Debería ser el derecho de antejuicio, la persecución penal, pues en mi opinión ellos cometieron abuso flagrante de autoridad y violaron la Constitución…¿Cómo pueden esperar los ciudadanos que se respete el debido proceso si en la CC se está demostrando que la temporalidad. Dependen de los intereses políticos que este organismo tenga?

En casos que se ventilan hoy en los tribunales, estamos viendo lo que podría llamarse “la filosofía jurídica del indicio”  ¿Qué me comenta al respecto?

-No se puede permitir que la justicia se convierta en un arma política para ir en contra de mis enemigos…La justicia, como decía Cicerón, es el sirviente de la ley y nada más.  El magistrado está para ser la voz del derecho y aplicar la ley de manera objetiva e imparcial.

Cuando la ley se viola en una forma tan grosera como en el caso del diputado Linares Beltranena, a quien se le quiere llevara la cárcel por opinar por una ley…y ahí ya se destruyó el Estado de derecho, la presunción de inocencia y la garantía constitucional de la libertad de expresión.

¿Eso qué implica para el ciudadano? La incapacidad de poderse expresar, ¿la represión hacia la expresión política?

-Incluso, los periodistas, ahora tienen que medir sus críticas porque si ofende a alguien podría irse preso, lo cual está en contra de toda lógica.  La implicación es muy sutil; detrás de ello viene la persecución por discriminación, por racismo, por el sexo de la persona (si se es hombre, o si se es patrono, de entrada, ya se presume que se es culpable) …Ya no está operando la presunción de inocencia, que es la piedra de toque de un Estado de derecho imparcial, donde el juez es el sirviente de la ley sino de los actores con poder político sino la presunción de culpabilidad.

-El ideal en un Estado de derecho no es que la derecha persiga a la izquierda o al revés, sino que todos son iguales ante la ley, pero cuando ésta se vuelve casuística, arbitraria, y el juez hace los fallos a su sabor y antojo, cuando se corrompe, como me decían: “entonces para qué estudiamos 7 años Derecho, si lo que se necesita es poder político o dinero o poder extranjero para mover las ruedas de la justicia.”

¿Y cómo probamos esta teoría conspirativa? ¿Cómo es posible que todos los críticos de la izquierda pink y de la derecha lila pasan por alto  todo esto?

-Entendemos que la CC, el MP y el INACIF son los engranajes para poder implementar toda una persecución ideológica y política de parte del poder económico contra los enemigos de turno. El poder económico es permanente y los enemigos van cambiando. No tienen ideología, solo intereses y eso los hace más peligrosos. Lo que en sí es cómo se construye una telaraña de poder y persecución jurídica donde hay piezas claves.  El MP necesita de pruebas para generar sus acusaciones, ahí entra el INACIF; por si ocurre alguna apelación, ahí está la Corte de Constitucionalidad y la Corte Suprema de Justicia… Y los tribunales, totalmente amedrentados con la espada de Damocles en la espalda diciéndole: si Ud. opina en contra de lo que yo digo, Ud. es un juez corrupto y se puede ir preso o desprestigiado en los medios de comunicación.

 

“La única manera de que una civilización prospere es que el derecho sea justo, que se aplique a todos por igual y que existan principios jurídicos universales que los tribunales verdaderamente respeten y apliquen.”

Giovanni Fratti

El Abogado Giovanni Fratti en el programa “Conversemos” de VEA Canal junto a Karinna de Rottmann y Richard Shaw.