Con una población de 50 millones en el año 2050, (dentro de 30 años) y con unos 100 millones de habitantes en el año 2100, un 70% por ciento de la población guatemalteca (70 millones) vivirán en miseria y pobreza aguda.

Por J. Rusell / Guatemala Chronicle

La explosión descontrolada de la población guatemalteca es la principal amenaza a esta nación y  es mucho más peligrosa que la corrupción, porque la sobrepoblación mantiene a todos en la pobreza y miseria, destruye la riqueza de la nación.

Los Católicos y los Evangélicos, las dos religiones principales de Guatemala, son los que más contribuyen a este problema con sus reglas, costumbres religiosas y creencias irreales y anticuadas, que a propósito menosprecian la salud mental y física del ser humano, así como el derecho de vivir una vida digna, alejada de la pobreza y la miseria.

Como parte de un programa de “Educación Sexual”, es imperativo que todas las niñas en Guatemala tengan conocimiento de los riesgos de tener una vida sexual activa. Hay países que recomiendan tomar “LA PÍLDORA” desde su primera menstruación, hasta que cumplan los 18 años de edad y que este programa sea administrado como un programa de “Salud Pública”, en todas las escuelas y colegios de la nación.

De no ser así, en el futuro cercano se le impondrá a Guatemala de manera forzosa el control de nuestra población por medio de programas draconianos, como ocurrió hasta recientemente en la República de China cuando nacían niños y niñas que no eran permitidos por ley y sus vidas era “terminadas” con tres (3) alfileres insertados en sus cerebros.

Una guerra en contra de la pobreza

Hoy día, tenemos “guerras declaradas” en contra de las “drogas”, la “pobreza”, la “corrupción” y un sin número más de enemigos verdaderos e imaginarios, pero con la población mundial llegando dentro de pocos años a los 10 mil millones, habrá una nueva “declaración de guerra” en contra de la “sobre población mundial”.

Muchos que leen esta nota dirán que “tienen el derecho” de procrear todos los niños que quieren y que a nadie le consta lo que hacen, pero están muy equivocados ya que la mayoría de niños concebidos, resultan ser “accidentes”, como consecuencia de un acto sexual, cuya intención solo era unos momentos de placer.

Fiar en la “abstinencia”, el “método ritmo” y otras “conjuraciones de brujería reproductiva” inventadas por los “varones” de la religión para evitar la “concepción” de otro ser humano que será “destinado a la pobreza y miseria de por vida”, es el crimen más nefasto practicado a diario por los que han sido embaucados por los charlatanes de la religión.

Los mareros, los extorsionistas, los asesinos que matan a sus parejas y niños, los violadores, los asaltantes, los ladrones y los corruptos, son todos, sin excepción, el resultado de la sobrepoblación en este país, cuyos padres irresponsablemente y a propósito concibieron y criaron a sus hijos en pobreza y miseria y que ahora buscan su venganza.

Aunque es necesario también, el uso intermitente y ocasional de “condones” como parte del programa de la “Educación Sexual” no es un método efectivo ni confiable y al paso que va el aumento de nuestra población, claramente no podemos confiar solo en este accesorio sexual.

El problema es de dimensiones mundiales y debe abordarse de una manera objetiva y sin dogmas en Guatemala existe la “Ley de Acceso Universal y Equitativo de Servicios de Planificación Familiar”  (Decreto”  N° 87 2005)  cuyo Objetivo principal es Asegurar el acceso de la población a los servicios de planificación familiar, que conlleven a la información, consejería, educación sobre salud sexual y reproductiva y provisión de métodos de planificación familiar. Es obligación del estado educar a la población en el tema de la planificación. En la nota publicada por elperiodico el 17/11/205 Los diputados de esa época Zury Rios y Carlos Guerrero se pronunciaron con respecto al tema de la planificación familiar.

 

Existen muchas organizaciones en el ámbito mundial  que se preocupan por la inculcar en la población la necesidad de planificar apropiadamente su núcleo familiar.