Los países en desarrollo enfrentan retos muy grandes en materia de modernidad económica y justicia social.  Las necesidades básicas de cada nación son similares y en lo concerniente a América Latina, existe una ruta común, que debemos seguir para poder encontrar un camino seguro hacia un desarrollo sostenible.

Por: Roberto Alejos Cámbara

El cáncer de la corrupción ataca a todos los países del mundo, casos de evasión fiscal, sobornos, tráfico de influencias y desfalcos llenan los titulares de los medios de comunicación, vemos son tristeza cómo los abusos constantes de quienes tienen alguna cuota de poder, ensombrece el horizonte de muchas naciones.

 

Los movimientos sociales pro revolucionarios han buscado romper las estructuras de explotación de muchas formas, sus métodos violentos han causado enfrentamientos en los cuales miles de personas inocentes han perdido la vida, demostrando que el camino de la violencia tiene un alto costo social y económico. Es por eso que acciones como el empoderamiento social experimentado por la Primavera Árabe, los movimientos ciudadanos en España, Francia y otros países del mundo, han sido inspiradores para muchos pueblos que de alguna manera, se encontraban ahogados en una realidad que los aplastaba.

 

Guatemala es un ejemplo de lo que afecta al mundo, somos un espejo de los males que aquejan a muchas sociedades, y es por eso que me parece constructivo resaltar algunas experiencias que han sido fundamentales para poder romper los viejos moldes de impunidad.

 

La confrontación armada que desangró a Guatemala por más de treinta años, culminó con unos Acuerdos de Paz que dieron fin al enfrentamiento armado protagonizado por una guerrilla pro marxista y unas fuerzas armadas conservadoras.  La paz llegó, los guerrilleros entregaron sus armas, el ejército bajó su perfil y ese tipo de violencia terminó, pero la violencia social y económica no se detuvo, y esto mismo podemos decir de los resultados de la paz obtenida en otros países del área centroamericana.

 

El despertar ciudadano que vivió Guatemala en abril del 2015, le permitió a la sociedad guatemalteca abrir sus ojos ante el poder de un pueblo organizado, los guatemaltecos se dieron cuenta de la capacidad de injerencia en su propio destino y lograron de manera pacífica, la renuncia del entonces presidente Otto Pérez Molina, quien fuera acusado de corrupción.

 

A partir de ese momento, Guatemala ha vivido una época de empoderamiento de la sociedad civil, que se traduce en una auditoría social efectiva, apoyada por el impacto de las redes sociales, los medios de comunicación y un sistema de justicia que busca fortalecerse.

 

La presencia de la Comisión Internacional en Contra de Impunidad CICIG, que en su función de apoyo a las investigaciones del Ministerio Público, ha sido un elemento crucial para los cambios sociales, y es que sólo con un sistema de justicia eficiente, podemos frenar la corrupción y penetración del crimen organizado en el manejo de la cosa pública.

 

A muchos políticos, la participación ciudadana, la constante auditoría social, el empoderamiento de las redes sociales y la visibilidad de las decisiones públicas, podrían incomodarles y ser motivo de disgusto o rechazo, sin embargo, yo veo esto con ojos de esperanza y aprobación.

 

Los nuevos caminos de la participación ciudadana son la ruta que deben recorrer los países de todo el mundo. El respeto y apoyo a esta participación pueden garantizar la democracia del futuro.

 

Para lograr una sociedad que viva con modernidad y justicia, debemos aprender a canalizar eficientemente la voz del pueblo. Debemos crear instituciones políticas serias que sean los puentes de comunicación entre el pueblo y el gobierno. Se deben establecer los mecanismos directos, que le permitan a la sociedad civil y al ciudadano común, ejercer contrapesos de auditoría frente a quienes detentan el poder.

Los nuevos caminos de la participación ciudadana son la ruta que deben recorrer los países de todo el mundo. El respeto y apoyo a esta participación, pueden garantizar la democracia del futuro.