home Tema Central La triste historia de un estado sin dinero Guatemala, la sin ventura…

La triste historia de un estado sin dinero Guatemala, la sin ventura…


Por Richard Shaw

“Escoger, en política, no es entre el bien y el mal, si no entre lo preferible y lo detestable”

Raymond Aron

 

 

Una vez más, como sucede cada año, la discusión sobre el Presupuesto General de la Nación, ocupa titulares de prensa. Los políticos de oposición se dan golpes de pecho y señalan los exagerados gastos en los que pretende incurrir el Estado.

La corrupción y el tráfico de influencias para la asignación de rubros específicos en el Presupuesto, están a la orden del día. Todos quieren una tajada del pastel gubernamental, pero pocos se atreven a tocar la raíz de todos los males, el origen de la pobreza y esa raíz se llama recaudación fiscal.

Es necesario hacer una evaluación seria en cuanto a este tema, pues el gobierno necesita fondos para poder satisfacer las necesidades de un país, que vive al borde la miseria, en donde las diferencias sociales son cada vez más marcadas y  se respira injusticia en los pasillos gubernamentales.

Guatemala tiene la misma tasa impositiva desde hace 25 años… ¿Por qué en este país se tributa menos que en casi todos los del mundo?. La oligarquía criolla se autoalimenta con el temor de perder su finca, de perder sus desproporcionados ingresos y allí nace su fobia anti tributaria.

La Superintendencia de Administración Tributaria, SAT, está permeada por las élites empresariales y criminales que promueven, a puerta cerrada, negociaciones oscuras que invisibilizan a los grandes defraudadores y satanizan a los enemigos políticos de su corrupto “status quo”.

En un día gris de septiembre del 2011 aparece el libro Rendición de Cuentas, del ex ministro de Finanzas, Lic. Juan Alberto Fuentes K., el cual denuncia la ceguera fiscal en que vive desde hace décadas el gobierno de Guatemala, y en su obra acusa con nombres y apellidos a quienes se empeñan en mantener a Guatemala en un estado de ingobernabilidad.

 

 

 

Los dueños del país

En un análisis sobre el libro Rendición de Cuentas, el columnista de la revista C4 Roberto Oliva Alonso (QEPD)  comentó que son los integrantes del grupo del G8 formado por los GUTIERRÉZBOSCH, del conglomerado Agroalimentario-Inmobiliario-Financiero, los TORREBIARTE del Banco Industrial, los  NOVELLA-MONTANODOUGHERTI de Cementos Progreso, los CASTILLO de la cervecería, JOSÉ LUÍS VALDEZ del Banco Agro  Mercantil y FRATERNO VILA de los Ingenios Azucareros, los que financian las campañas electorales y ponen presidentes. Oliva señaló lo que se confirma con la lectura del libro de Fuentes Knight: son ellos los que tienen derecho de picaporte y entran y salen del Despacho, las veces que quieren hablar con el Presidente y así logran “torcer la mano” del mandatario, antes de que tome una decisión perfectamente técnica y de beneficio para el país, prevaleciendo el interés particular sobre el de la Nación.1

Sobre este tema, la columnista de Prensa Libre, Carolina Escobar Sarti, comentó que al poderoso grupo de los G-8 o el Cacif,  no se les pide opinión, si no permiso para tomar decisiones que afectan a todo el país y que, además, no le rinden cuentas a nadie. ¿Qué gobierno se atreve a pedirles cuentas por contabilidades triples en las empresas?, por ejemplo. ¿Quién cuestiona y pone en su lugar a un sector que históricamente ha capturado al Estado y vetado el desarrollo de una nación, más grande que la de sus cuentas bancarias? ¿Quiénes se han opuesto históricamente a una reforma fiscal, porque nunca es tiempo para ello? Comentó la columnista.2

Alberto Fuentes denuncia las maromas políticas que se dan en las sombras, para evitar una reforma fiscal profunda y hoy, como en los tiempos de Álvaro Colom, vemos cómo los intereses políticos y económicos tienen frenado el desarrollo del país en ese sentido. Es la misma historia pero con actores diferentes.

La historia se repite

Pavel Centeno era el hombre que tenía en sus manos la financiación del gobierno de Otto Pérez, al frente del Ministerio de Finanzas y él, como lo hiciera en su momento Fuentes Knight, renuncia y así se repite la historia de un tecnócrata que no encaja en el juego macabro de los sectores poderosos del país.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, El sector empresarial siempre influye en la formulación de políticas en toda América Latina, pero en ningún lugar lo hace tanto como en Guatemala. Esta afirmación, más que alarmante es vergonzante, pues evidencia la poca madurez política de nuestro dirigentes, y en general de todos los guatemaltecos.

En el primer capítulo de su libro, Alberto Fuentes Knight dice: “Nunca hay un momento ideal para una modernización fiscal. Siempre se podrán encontrar argumentos de coyuntura, políticos o económicos… Frente a los argumentos de coyuntura política debe reconocerse que temas profundos de agenda, de carácter estratégico como la propuesta de modernización fiscal, no deben depender de la ocurrencia o no de problemas políticos coyunturales. Pequeños ajustes pueden requerirse, pero no justifican postergar indefinidamente una reforma fundamental para el país”.

El actual gobierno de Otto Pérez Molina, necesita de fondos para inversión y funcionamiento. Ante esta necesidad, una posible reforma fiscal sería algo lógico, sin embargo, el gobierno del Partido Patriota ha demostrado poca cintura política y escasa capacidad de maniobra en el Congreso. Debilidad que quedó evidenciada con la fallida aprobación del presupuesto el pasado mes de noviembre. Una vez más, la reforma fiscal se queda en el conveniente olvido burocrático y beneplácito empresarial.

Al inicio de uno de los capítulos del libro del ex ministro Fuentes Knight, aparece una cita atribuida a Paul Krugman quien dice “Ayudar a los más necesitados en una época de crisis, por medio de mayores recursos para la salud y para los desempleados, es lo correcto moralmente; también es una forma de estímulo económico mucho más efectivo que reducir el impuesto sobre ganancias de capital.”. Esta afirmación nos hace reflexionar, ya que debe existir un equilibrio en la sociedad y para eso es importante que la carga impositiva sea justa y equitativa.

 

El académico Edelberto Torres Rivas, quien es conocido por sus agudos comentarios sobre la situación política del país, fue quien escribió el prólogo del libro Rendición de Cuentas y en su comentario él señala que para lograr cambios radicales, es necesario tener un gobierno fuerte y representativo, capaz de enfrentar sin miedo a las mafias empresariales y del crimen organizado. ¿Cómo llegar a gobernar sin miedo y compromisos? ¿Cuándo estaremos en condiciones de promover políticas de Estado coherentes con la realidad y lejanas a los intereses particulares de los dueños del país?…

 

 

Esta es mi Guatemala, una tierra linda y llena de riqueza natural, pero carcomida por la avaricia de sus propios hijos…. Ay de mi patria, ay de mi tierra, ay de mi Guatemala… el país de la eterna “sin ventura”.

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