Por ahora estamos en un compás de espera, con resultados impredecibles y de pronóstico reservado, porque las últimas semanas han estado llenas de exabruptos, inestabilidad, chismes, mentiras, campañas negras, insultos, noticias falsas, manipulaciones, acarreos a manifestaciones y toda clase de “ruido” que trata  de desviar la atención.

Por Brenda Sanchinelli Izeppi

Las pasiones se han desbordado al máximo a través de los rumores más inverosímiles, que los grupos interesados en crear caos han hecho circular en las redes sociales. Desde que va a venir “Superman” a sustituir al comisionado de la CICIG hasta los posibles sustitutos de Jimmy Morales portando la banda presidencial.

Es necesario no tomar este show como un juego del Real Madrid vs Barcelona, un pulso de poder para ver quién tiene más aliados. Recordemos que nos estamos jugando el futuro de nuestra patria. No hay que olvidar que los grandes “seudolíderes” que han querido protagonizar esta “guerra” sin cuartel son personas a las cuales les pagan por hacerlo.

Líderes, tanto de izquierda como de derecha, están recibiendo millones de quetzales por quebrarse la cara en las redes sociales, protagonizar discursos placeros en los noticieros, hacer shows en las cortes, etc. Ellos no lo hacen porque tienen un ideal, es porque reciben dinero para hacerlo, de sectores oscuros que nunca van a dar la cara, porque para eso tienen a sus gallos de pelea.

Lo que menos les importa es el bienestar de Guatemala, ellos no tienen ideología alguna, no son de derecha ni de izquierda, aunque utilizan esas banderas para polarizar y crear odio. Su verdadera bandera es el dinero y el poder.

Usted, yo y al menos los 16 millones de guatemaltecos que estamos al margen de estas personas no debemos permitir manipulación alguna y caer pasionalmente en las garras de estos grupos.

Es notable el esfuerzo por sembrar la división, ni siquiera se argumenta el debate ideológico, pero el mensaje subliminal es claro: quien apoya a la Cicig en la lucha contra la corrupción tiene una agenda de izquierda, mientras que si alguien quiere a Iván Velásquez fuera del país, entonces es de derecha. ¡Y eso es falso! Ese es el juego que estos corruptos quieren que usted crea. ¡La corrupción no tiene ideología ni color! De igual manera roba uno de derecha como de izquierda.

El país está destruido y Jimmy Morales en lugar de trabajar para levantarlo está perdiendo el tiempo en buscar el apoyo de los grupos más despreciados y cuestionados por la población guatemalteca: los alcaldes, Joviel Acevedo y sus secuaces, y los diputados. Todos ellos personas que no lo están apoyando sinceramente a él, sino que están viendo cómo sacan a Velásquez antes de ir a parar presos por las investigaciones que se están llevando a cabo.

No se engañe, Presidente, no se deje manipular por esta gente, que en el momento que usted deje el poder ni siquiera lo va a saludar. Véase en el espejo de Otto Pérez, a quien antes le ofrecieron grandes banquetes y costosísimos regalos y hoy ni siquiera lo visitan en el Mariscal Zavala.

Yo también tengo una profecía para usted:

Recapacite su actuar, busque conciliación, piense en la gente pobre a la cual usted tiene la oportunidad de ayudar, vuelva a ganarse la confianza del pueblo honesto, dejando trabajar en paz a la CICIG y al MP. Aléjese de las personas que lo han mal aconsejado. Si usted no debe nada a la justicia de este país, entonces ¿de qué se preocupa? Los diputados lo van a defender y entonces deje que toda la furia del pueblo caiga sobre ellos.

La prolongación de este impase solo le genera un desgaste y pone en riesgo la democracia institucional, dando alas al crimen organizado y devastando al ciudadano honrado y trabajador.

 

 

 

Brenda Sanchilleni Izeppi: Catedrática, periodista y escritora, se desempeña como Gerente General de la empresa “Consultores en Imagen” con especialidad en diseño de Imagen pública, política, empresarial y personal, es columnista del diario Prensa Libre.

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