La Compasionata y la cultura de muerte

LaCompasionata1

Sus asesinatos no se cuentan con los dedos de las manos…ni de los pies. Aunque parezca ilógico, de un tiempo acá, la industria televisiva internacional ha participado de apología del delito, alabando y haciendo héroes, de villanos.

Por Jorge Lemus

A través de una docena de grandes éxitos audiovisuales en la pantalla chica transformaron las telenovelas típicas, aquellas de las mucamas que se casan con el señorito, las hermanastras malvadas, las viejas chirmoleras, el millonario adúltero, etc. que no pasaban de ser temas repetitivos, pero entretenían “sanamente”. Actualmente, por el contrario, hemos tenido una decena de éxitos como el Cártel de los Sapos, Pablo Escobar, La Reina del Sur, Las muñecas de la mafia, etc., en los cuales el tema central es el purititito chamuco, el narcotráfico y sus operarios, figurados e idealizados en calidad de los “traiditos de la lica”.

Las horripilantes y malsanas tetas y nalgas siliconeadas, que a esos enfermos les fascinan, se convirtieron en el éxito, la dilatación entre socios, los tumbes, los asesinatos, el dinero fácil, cobros de cuentas caídas, mujeres fáciles, la traición, la sinvergüenzada y “el mal” es el principal tema a promocionar.

Qué nos pasa, en qué cabeza cabe que esos sean buenos ejemplos para nuestra sociedad, para exhibir precisamente a las horas pico.

Ahora bien, ya de una vez rayando en la locura total, estos días se promociona, “el éxito del día”, nada menos que la vida de Griselda Blanco, “La viuda negra” o algo así recuerdo que vi en el anuncio.

Griselda Blanco fue en realidad una colombiana gorda y fea absolutamente malvada, no existió en ella nada digno de ser elevada a “heroína de telenovela”, aunque en ella aparezca como “heroína malvada”. Fue protagonista principal del auge de los cárteles colombianos en Miami y Nueva York en los inicios de los 80, amiga intimida de Rafael Cardona Salazar, representante del cartel de Medellín en Miami, y quien posteriormente facilitara la unión que existió en esa época, en esos mercados entre el cartel. Introdujo a sus propios hijos en la vida del crimen, negándoles una educación formal excepto la del delito, al extremo que hoy día, tres de ellos cumplen condena perpetua en cárceles de California, USA.

Se autonombra “La Compasionata”, pues en cierta ocasión tuvo compasión de una víctima, a quien ordenó, cortarle con un machete la cabeza, ante las suplicas del mismo, quien le pedía que mejor lo matase de un tiro, se apiadó de él y así lo hizo.

Las peleas entre los demás, el odio, la envidia, etc., sus asesinatos no se pueden contar con los dedos de las manos…ni de los pies. Entre ellos, nada menos que el de Marta Ochoa, prima directa de los capos del cartel de Medellín, Jorge Luis, Juan David y Pablo Ochoa, a quien apuñaló personalmente, luego abandonó su auto con su cuerpo adentro, en las calles de Miami.

Uno de sus últimos homicidios fue el de su ex marido Darío Sepúlveda, padre de su menor hijo, a quien mandó a matar en Bogotá, lugar en donde también ella fue asesinada el 3 de septiembre del 2012. En otras palabras, una figura deleznable como para olvidar; definitivamente no para mitificar.

La nueva cultura de la muerte

El tema de las intrigas, la muerte y la traición siempre han estado presentes en la historia humana, pero se han señalado y condenado, la apología de la violencia de la riqueza mal habida, está destruyendo los valores de nuestra sociedad -ya está corrompida hasta la médula- y por eso, cada día nacen en el corazón de los jóvenes desposeídos, sueños de triunfo a base de actuar al margen de la ley.

No sé si lo que quieren los grandes magnates que mueven los hilos del mundo, es que Latinoamérica sea una tierra ingobernable, que seamos países que se auto destruyan para así poder usándonos, explotando nuestros recursos, usándonos como mano de obra barata, mantenerse en el total dominio de la situación.

Como dice el comediante de la tele, ¿qué nos pasa?

Referencia: El hombre que hizo llover Coca. Max Mermelstein

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Facebook
Facebook
YouTube
YouTube