La codependencia

La codependencia

codependencia1

 El codependiente piensa que no puede vivir sin su pareja y puede llegar a perder su propia identidad, no tiene vida propia y vive a través de la vida del otro.

 Por Pilar Fonseca

 

Una persona codependiente es la que ha permitido que el comportamiento de otra persona le afecte y que se obsesiona por controlar la conducta de los demás. Esta es una condición sicológica en donde se manifiesta una excesiva e inapropiada preocupación por las dificultades del otro, una condición emocional aprendida.  Se manifiesta como una adicción a la otra persona en la relación.

 

El afectado presenta síntomas de autoestima baja y crea relaciones destructivas porque los actos del codependiente son dañinos, pues manifiestan un conjunto de conductas de inadaptación compulsiva que además producen experiencias de tensión y pena emocional.  El codependiente piensa que no puede vivir sin su pareja y puede llegar a perder su propia identidad, no tiene vida propia, vive a través de la vida del otro, sin darse cuenta de lo que vive no es amor, sino adicción.  El codependiente no es consciente de que darlo todo por el otro, implica una negación de sí mismo y de sus propios deseos y necesidades.

Síntomas:  Problemas de intimidad, hipervigilancia, malestar físico debido al estrés, conducta controladora, negación a abrir su corazón o expresar sus sentimientos, desconfianza ilimitada, depresión, frustración, tristeza extrema, ataques de pánico, ansiedad, miedo, tendencia a querer quedar bien con los demás, darle más importancia a los demás que a sí mismos.

Características: Baja autoestima, ira, negación, control, obsesión, represión, débil comunicación, falta de confianza.

 

Reglas básicas del autocuidado: 

 1-No te dejes arrastrar por cualquier situación.

2-No te tomes todas las situaciones a pecho y que el comportamiento de los demás no sea el reflejo de nuestra autoestima.

3-No dependas, las relaciones que están basadas en la inseguridad, en lugar de ser fuertes en el amor, pueden volverse autodestructivas.

4-No victimices a los demás ni a ti mismo, al sobre-ocuparte de los demás, hace que ellos evadan sus responsabilidades.

5-Libérate, deja que Dios tome el control de tu vida.

¿Dependencia o adicción?

Basado en la seguridad y la comodidad, el codependiente usa mecanismos para manipular a los demás.  El adicto a las relaciones, lleva una vida social limitada, se preocupa por el comportamiento, la aprobación del otro, para determinar su propia identidad y su autoestima, manifiesta celos, aprensión ante otras relaciones, miedo a la competencia, suministro de protección.

Otros síntomas del codependiente son: la intolerancia, la incapacidad de soportar las separaciones, aunque haya conflicto, puede manifestar síntomas de privación: pérdida de apetito, agitación letargo, sensación de agonía y desorientación.

El amor es una relación en la que debe haber espacio para crecer y expandirse, sin importar que hayan algunos intereses separados y que cada uno tenga su propio espacio.

Amor es confianza con actitud abierta, en la que hay disposición para arriesgarse y darse permiso de ser auténticos, sin miedos a ser cuestionados por el otro, preservando la integridad mutua, dando espacio para explorar nuevos sentimientos, haciendo de las relaciones en pareja, un manantial inagotable de nuevas experiencias, en donde se disfrute de la compañía del otro a lo largo de nuestra vida en común, pero aún más disfrutando de nosotros mismos, cuando estamos solos.

La manera más rápida de volvernos sanos es atendiendo nuestros propios asuntos, teniendo un romance con uno mismo.  La aceptación nos trae paz, fija tus propias metas.  Una vida tenemos y vale la pena vivirla bien.

La vida está llena de pruebas, sabores y sinsabores, alegrías, penas, fríos y calores, primaveras e inviernos.  Para el necio es causa de lamentación continua; para el lujurioso lo es de insatisfacción; para el cobarde, de temor; para el flojo de ahogo.  El sabio es positivo, es temerario y fuerte.  Siempre está satisfecho, es sonriente, dulce y compasivo y le gusta la sencillez.  Siempre se levanta, siempre lucha, se esfuerza, busca la raíz del problema y lo resuelve, es puro, tiene fe, es dedicado al servicio de los demás, ama a los demás y a sí mismo y es amado por todos.

 

Tú puedes ser feliz, inténtalo y sobre todo, busca la inspiración divina.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Facebook
Facebook
YouTube