Luego de las declaraciones de valientes mujeres y hombres que han roto el silencio con respeto al acoso sexual y laboral del que han sido víctimas…. Salen a luz las degeneraciones de admirados artistas, políticos y actores como un Spacey que no recuerda mucho que estando borracho agarró y tumbó en la cama a un chico de 14 años. Harvey Weinstein, acusado de utilizar su poder para abusar sexualmente de decenas de mujeres. No se salva el otrora admirado Dustin Hoffman acusado de acoso sexual por una joven becaria… y otra mujer que lo denunció por acoso sexual develó un incidente que sucedió en 1991 cuando ella era una joven autora de teatro

Por Gioconda Serrat

Yo recuerdo que al iniciar a trabajar por emergencia familiar cuando recién tenía 16 años… un viejo decadente que desempeñada el puesto de director general en la administración pública al notar que yo era jovencita inocente… dispuso realizar una bienvenida a las nuevas empleadas y en el momento en que la celestina de su secretaria ubicó al degenerado a la par mía y este puso su asquerosa mano en mi pierna… salí corriendo… hasta llegar a mi casa… con el agravante de que al siquiente día me entregaron mi carta de cancelación de contrato…  Recordé también a aquel viceministro de economía enano, corrupto y borracho que por político y azar del destino llegó al cargo que luego del intenso acoso laboral y de intentos de acoso sexual logró que yo en un arranque de valentía y dignidad le tirara la renuncia en la cara. Y como no olvidar otros sucesos como aquel dizque intelectual que ahora es columnista de un reconocido medio de comunicación que con la excusa de obsequiarme un libro intentó ultrajarme. Y aquel director de un medio de comunicación que como me dijo verbalmente “me echó” por no irme a tomar unas cervezas con él… y los innumerables tipejos con los que me topé y esquivé que me ofrecieron trabajo a cambio de favores sexuales de los que pude escapar envuelta en una gran indignación.

 ¿Qué pasa con nosotras las mujeres guatemaltecas que por decenas y decenas de años nos callamos los nombres de los “hombres sin ache” que practican “la maldita costumbre histórica del acoso sexual y laboral?.  ¿Porqué no iniciamos una jornada de denuncias como en los Estados Unidos?, ellos… estos animales se merecen el escarnio público y no importaría el tiempo que ha transcurrido de los hechos… Porqué las organizaciones de mujeres no promueven una actividad así con nombres claros y descripción de situaciones vergonzantes… Conozco a miles de mujeres que lo han sufrido y a miles de hombres en cargos públicos y privados que practican estas deleznables prácticas.

Si no nos armamos de valor y denunciamos uno a uno a todos estos abusadores los abusos continuaran. Ellos están resguardados por este maldito silencio que nos hace cómplices.  Silencio reflejado en estadísticas diarias de injusticia laboral y otros delitos graves como violaciones y abusos deshonestos.

¡Somos un país de machistas protegidos! Ya basta de apelativos asqueantes para las mujeres, ya basta de violaciones, ya basta de acoso sexual y laboral y ya basta de asesinatos y violaciones. “Escarnio público y la aplicación de la Ley”.