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El prófugo: Juan Carlos Monzón “No se quiere, no se puede o no se debe encontrar”.

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El prófugo: Juan Carlos Monzón

“No se quiere, no se puede o no se debe encontrar”.

La búsqueda de ex secretario de la vicepresidenta Roxana Baldetti está en el limbo… parece ser que el ex militar es invisible o que las autoridades no están en la “capacidad” de encontrarlo… él es la pieza clave  del rompecabezas de la estructura defraudadora de LA LÍNEA… ¿Qué pasó?

Hay muchas dudas con respecto al caso de La Línea: las 66 mil llamadas que interceptó la CICIG (Comisión Internacional en Contra de la Impunidad), y que son la base de la investigación, lo ubican a la cabeza de una estructura de defraudación que funcionaba con la complicidad de funcionarios de la SAT.

Los funcionarios involucrados fueron capturados y algunos obtuvieron de manera dudosa medidas sustitutivas, que luego se les retiraron, pues la CICIG, filtró información que compromete a la jueza Marta Sierra de Stalling en un acto de corrupción.

Intereses poderosos

Los nombres de los clientes de la estructura defraudadora de La Línea, se mantienen en secreto por parte de la CICIG, pero por los montos defraudados al fisco, se puede asumir que se trata de mega empresas y de corporaciones internacionales con tentáculos políticos y económicos al más alto nivel nacional e internacional.  La fuerza de estas “respetables empresas” que fueron cómplices de la defraudación es un secreto hermético que no tiene espacio ni en los medios de comunicación, ni en las declaraciones del MP y la CICIG. Este silencio sospechoso, sólo nos hace pensar que los ejecutivos y responsables legales involucrados en el robo han movido “cielo y tierra” para comprar el silencio de sus antiguos cómplices y de las autoridades.

¿Muerto, desaparecido o protegido?

La desaparición misteriosa de Juan Carlos Monzón, su fallida captura en Honduras, sus nexos con autoridades del actual gobierno, que presuntamente son parte de la red de contrabando, y la necesidad de los “honorables” clientes de mantenerlo lejos de la justicia, me hacen pensar que este polémico personaje vive en tres escenarios:

ESCENARIO 1.- Los jefes, clientes y antiguos socios tienen miedo de que su voluntad sea comprada o que se convierta en colaborador de la CICIG, con la categoría de testigo protegido y, para no correr ese riesgo, lo eliminan físicamente.

ESCENARIO 2.- Mantiene lealtades compradas y cómplices dentro del gobierno, que lo protegen y mantienen informado de los posibles operativos que se realizan para lograr su captura.

ESCENARIO 3.- Está prófugo, sin contacto con sus antiguos “amigos”, vive atemorizado sin confiar en nadie. Utiliza su preparación militar y su solvencia económica para mantenerse escondido. Recordemos que una persona que está viviendo en la cuerda floja, mantiene siempre una carta bajo la manga, y con esto me quiero referir a una ruta de escape y sobrevivencia, con documentos alterados, dinero en cuentas extranjeras y escondites pre organizados con ese fin.

No se sabe nada acerca del paradero de Juan Carlos Monzón, su nombre apenas sale en la prensa y cada día que pasa, la noticia de su búsqueda se enfría.

La coyuntura política ha devorado el tema y personajes escurridizos como él y su socio Luis Mendizábal (reconocido operador político, asesor de seguridad, complotista y dueño de Boutique Emilio), se quedan en el olvido. En Guatemala sí se cumple aquello que dicen: “UN CLAVO TAPA OTRO CLAVO”.

 

 

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