home Actualidad, Cosas para Compartir., Editorial, Motivacion, nuevo tema, Opinion Editorial por Richard Shaw: Los retos del nuevo Fiscal General

Editorial por Richard Shaw: Los retos del nuevo Fiscal General

La saturación de casos en el Organismo Judicial y el Ministerio Público, han generado un grado de impunidad casi imposible de solucionar. Iván Velásquez, jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), durante su discurso ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) dijo:  “La impunidad ha superado el 97 por ciento en el país, lo que ha provocado un estímulo para el delito… Todo se pensó para que la justicia no funcionara”.

 

Los grandes retos del MP

 

El nuevo Fiscal General, hereda muchos problemas estructurales que no se pueden resolver inmediatamente y es que el anhelo de una justicia pronta y cumplida no se va a lograr sin la presencia del Ministerio Público a nivel nacional, y sin revisar los procesos administrativos o estructurales que atascan los casos  a todo nivel, causando la impunidad a la cual se refiere el comisionado Velázquez.

 

El nuevo fiscal debe promover el fortalecimiento institucional y la cadena de justicia desde la persecución penal.

 

Se debe practicar una auditoría de desempeño

 

Es necesario dar continuidad a los avances ya logrados durante la gestión de la fiscal Thelma Aldana y corregir las medidas que no han funcionado.

 

El nuevo fiscal tendrá el reto de disminuir los índices de impunidad y darle solución a los casos comunes que están acumulados en todas las fiscalías y evitar caer en la tentación de priorizar casos de acuerdo a intereses políticos, económicos o mediáticos.

 

La cifra más alta de impunidad no está en las grandes organizaciones criminales sino en las miles de pequeñas denuncias que son desestimadas, olvidadas o enterradas en el cementerio de la indiferencia.

 

Temas como la discriminación, el contrabando, la estafa y muchos delitos menores, no son atendidos con la celeridad necesaria al punto de que la gente prefiere ya no denunciar pues sabe que no va a lograr nada a menos que tenga una buena palanca política, económica o mediática.

 

Se debe limpiar la casa

La percepción que tenga el pueblo de Guatemala, con respecto a la honestidad, imparcialidad y profesionalismo del Ministerio Público es muy importante, y por eso es apremiante que el nuevo fiscal general implemente una unidad especializada en el combate de la corrupción en el mismísimo Ministerio Público.

Hay que evidenciar las estructuras criminales, que de manera inadvertida, han venido operando dentro de las diferentes fiscalías, ya sea al servicio del crimen organizado, al servicio de las elites empresariales o al servicio de intereses ideológicos y políticos. Las dudas que carcomen la imagen del Ministerio Publico son: ¿Quién investiga al ente investigador? ¿Qué contrapeso real puede fiscalizar su desempeño?¿Quién decide qué casos investigar y cuáles engavetar?

Definitivamente, uno de los retos más grandes es inyectarle el ingrediente de imparcialidad a su gestión, pues la percepción en muchos sectores, es que la brújula de la investigación criminal ha sido orientada de acuerdo a agendas externas.

La ex magistrada Claudia Escobar  escribió para el Latin American Center, un análisis en el cual se refiere a este tema diciendo que: “La eficiencia del Sistema de Justicia de un país da credibilidad al Estado de Derecho, permite que exista certeza jurídica y reduce los niveles de conflictividad. Para que el sistema sea efectivo se requiere de varios factores; uno de esos factores es el recurso humano, la capacidad e idoneidad de los funcionarios judiciales. Otros aspectos importantes son la independencia, la imparcialidad y la autonomía que garantizan el desempeño del cargo público”.

Hay que tomar medidas preventivas que eviten la infiltración del ente investigativo. Se debe regular el uso de los recursos legales para que estos no sean discrecionales y si es necesario, re organizar las fiscalías y rotar a los fiscales para que no se formen feudos impenetrables con caciques inamovibles y todo poderosos.

La co-dependencia que existe actualmente entre el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), deber revisarse, pues parte del éxito de la CICIG, consiste en la capacidad de trasladar conocimiento  al ente investigativo y así fortalecer su capacidad pues por muy buena y efectiva que sea la labor de la CICIG, el escenario ideal es que algún día nuestro Ministerio Publico sea tanto o más profesional que la misma CICIG.

En la actual coyuntura política el Ministerio Público es una especie de “joya de la corona” que puede acelerar, frenar o incluso enterrar procesos, que de salir a luz, cambiarían el paisaje tanto económico como político.

 

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Facebook
Facebook
YouTube