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El sistema de salud en Guatemala es débil y como ciudadanos, no podemos bajar la guardia. Los protocolos de seguridad son responsabilidad de cada uno.

Por Richard Shaw

Guatemala está trabajando para lograr una reapertura económica, pero el Chapin es inconforme: nada le gusta. “Que si se abre la economía, se arriesga la salud”, “que si hay cuarentena, no se abre la economía”.  Tenemos un síndrome de inconformidad muy grande.

El presidente Alejandro Giammattei en un evento público comentó: “Nos hemos mantenido ocupados todo este tiempo en el tema del Coronavirus, (yo gracias a Dios ya voy saliendo de ese tema para poder retomar el de gobernar el país, porque ya le trasladamos la responsabilidad a la gente.  Si la gente se quiere cuidar, se cuida, si no, le sacamos la tarjeta roja.  Hoy si ya es problema de la gente”.

El presidente se trata de distanciar con respecto al tema del Coronavirus. Pero no porque se vaya a desentender totalmente de esto, sino que, la crisis ha estado llegando a un punto  en el cual ya, con la Comisión Presidencial –COPRECOVID- para el tema de Coronavirus, con la experiencia que han adquirido el Ministerio de Salud y los diferentes hospitales, el mandatario está delegando para poder él, como dice en su video, dedicarse a gobernar.

Hay situaciones muy importantes que debo señalar de este comentario que hizo el Sr. presidente, y es que, si nosotros vemos la Constitución Política de la República, en ella se le da al guatemalteco total control de su vida.  El Estado tiene que coadyuvar para que se puedan generar las condiciones apropiadas, sin embargo, es cada ciudadano el que decide sobre su propia actuación. Por ejemplo, revisando algunas estadísticas, hay más muertes por otras enfermedades que por el mismo Coronavirus.  Hay más muertes por el consumo de tabaco, por el consumo de alcohol, por accidentes de carro, que por el mismo Coronavirus. Pero la diferencia es que en esos temas, usted amigo lector es el que decide si toma o no, si fuma o no, si se expone o no se expone. 

Al punto que quiero llegar, es el siguiente: nosotros somos los responsables de mantener los cuidados personales.  Debemos mantener la distancia.  Ya se nos explicó, hasta el cansancio, la Organización Mundial de la Salud, el gobierno, los medios de comunicación y tantas redes sociales, nos han informado al respecto y  se podría decir que estamos mega informados con respecto a las medidas de precaución, así que, es momento que asumamos nuestra responsabilidad.

Además, hay que reconocer que la situación de la lucha en contra del Coronavirus ha evolucionado, al punto de que ya se encuentran tratamientos alternativos que han demostrado su efectividad, como el que promueve la Dra. Barrientos en diferentes medios digitales y que han sido aplaudidos, incluso por el presidente Nayib Bukele de El Salvador.

¿Qué quiero decir con esto?

Se ha generado una ola de críticas hacia el presidente y aclaro enfáticamente que yo no lo defiendo, sencillamente le pido a todos los guatemaltecos desde este espacio periodístico su compromiso y los llamo a la reflexión para que asuman su responsabilidad.

Si usted cree que hay que tener más cuidado, pues cuídese, no se exponga, tenga más cuidados personales en su casa y a nivel de familia. 

Un sistema de salud débil

Tenemos un sistema de salud que es débil, que está mal atendido, en el cual no hay medicinas.  Entonces, si usted se arriesga, tiene que afrontar las consecuencias.  ¿Suena cruel?  Sí.  ¿Es malo? Sí, pero el que toca el fuego, se arriesga a quemar. 

Así que mi llamado en estos momentos es a que usted asuma la responsabilidad sobre el control de su propia vida y tome las medidas necesarias para evitar caer en el exceso de confianza y sobreexponerse.

Otros países ya están abriendo sus fronteras, otros, están reactivando la economía con protocolos de seguridad y Guatemala puede continuar en el proceso de recuperación y enfrentar la amenaza del COVID-19 si sus ciudadanos asumen su responsabilidad.

Hay medidas ridículas

No alcanzo a entender la lógica del toque de queda por la noche. El Coronavirus no es un vampiro que asecha en la oscuridad es un virus que amenaza todo el día y restringir la movilidad por la noche y permitir las aglomeraciones durante el día ¡eso es contradictorio!.

Las personas necesitan trabajar y se arriesgan en transportes públicos caros y sin protocolos de seguridad. En un taxi o un Uber se transportan 6 o 7 personas, sin distanciamiento y rompiendo toda la lógica de prevención, mientras tanto los sesudos técnicos del Ministerio de Salud no logran ponerse de acuerdo en cómo se debe implementar el transporte público.

Lo más estúpido que hay es mantener cerrados los parques, lagos y playas pero permitir las reuniones religiosas, la visita a los bancos, centros comerciales y el mercado. La salud mental de los chapines se ha afectado y vivimos en medio del miedo, necesitamos salir y refrescar la mente que se encuentra entumecida por el encierro y el temor.

Estimado lector, usted y yo somos responsables del efecto de nuestros actos. La libertad y el libre albedrio son derechos inherentes a nuestra naturaleza. Hagamos un uso inteligente de ese derecho actuando con precaución y asumiendo las consecuencias de nuestras decisiones.