El libro del coronel Edgar Rubio Castañeda, nos confronta con una parte de nuestra historia y cuestiona el frágil papel de nuestra democracia.

Por: Gustavo García.

Hablar de éxitos editoriales en Guatemala, es más bien raro, somos un país que lee poco y lee menos autores guatemaltecos; cuando alguien quiere parecer entendido, cita a Paul Auster, a Murakamy o la más reciente novela de alguna escritora italiana de moda. Pero más allá de esos olímpicos parajes, que a veces solamente son pequeños islotes formados por una camarilla de cuatro o cinco chapines, el guatemalteco de a pie, no quiere saber ni le interesa nada de libros. Somos más o menos 17 millones de analfabetos, que andamos por la vida agradeciendo que haya champions, una cerveza que nos une o criticando el último disparate de nuestros histriónico presidente. Y no les culpo a los guatemaltecos,  parte de la historia de este país es que las políticas públicas educativas son: No educar al pueblo, mantenerlo bruto, y mientras más bruto mejor, el ideal de la oligarquía local –que no nacional-, es que fuéramos simiescos esclavos,  que desde los 5 años y sin paga alguna, trabajáramos en el corte de algún monocultivo, las maquilas y los servicios de limpieza, hasta que reventáramos, digamos, 20 años después,  mientras se prepara en otros, un ejército laboral de reserva, para continuar manteniendo sus privilegios y confort.

Redescubriendo nuestra historia

Ante lo anterior apuntado,  llama la atención el efecto extraordinario que ha tenido la publicación del libro DESDE EL CUARTEL: OTRA VISIÓN DE GUATEMALA, del coronel Edgar Rubio Castañeda, pues el mismo, aunque señalado de no decir nada nuevo,  nunca se había publicado en un formato tan sintético,  no más de 370 páginas media carta,  tantas verdades, algunas más crudas que las otras y unas mejor informadas que otros autores, que también le han entrado al análisis de la historia política económica,  guatemalteca. El libro pega desde el principio, con su defensa del coronel Arbenz, frente a esa conspiración gringo-guatemalteca para derrocarlo. Conspiración en la que está demostrado que el Ejército fue comprado y traicionó a su máximo líder, a un oficial con brillo y prestigio en sus diferentes campos de acción y que, como consecuencia de esa artera traición, ejecutada con el apoyo de la oligarquía guatemalteca, tuvimos esos terribles años de gobiernos contrainsurgentes y políticas de terror de Estado. Luego, sigue en sus páginas enseñándonos sobre esos perversos guatemaltecos, que en las sombras dominan el Estado guatemalteco desde la conquista y la colonización, y que podemos rastrear perfectamente hasta la actualidad, pues sus apellidos forman parte del consorcio económico más poderoso del país y sus marcas comerciales forman parte de nuestras vidas, pues su modus operandis siempre ha sido el monopolio. Al fin y al cabo, allí están los polleros Gutiérrez Bosch, los cerveceros y los cementeros Novela, a la par de una docena  de familias que dominan en grandes líneas, la economía del país y con ello, las políticas de Estado, que no pagan impuestos y que como quedó demostrado con el asunto de Aceros de Guatemala de la familia de origen judío,  los Gabriel, que además de no pagar impuestos le roba al Estado guatemalteco, mediante el cobro de créditos fiscales;  que si no fuera por la fuerza que le dio la Embajada de los Estados Unidos a la CICIG y al Ministerio Público, jamás les hubieran cobrado la millonaria multa que les cobraron.

Entre monocultivo y minería

En el resto de las líneas, su autor nos enseña el despropósito de los monocultivos y las industrias extractivas en Guatemala. No porque no se deban explotar los recursos naturales de forma debida, si no por lo lesivo de los contratos, donde el 1% que muchos de ellos, tiene como beneficios, no sólo no paga los derechos de explotación, si no son un verdadero ejemplo de la desvergüenza que tienen las autoridades, al regalar nuestros bienes. Y en las mismas líneas de los mineros extractivos, el horror que significa la minería a cielo abierto,  la cual además de no beneficiar a Guatemala y a los guatemaltecos, puede condenar por generaciones a una comunidad a que sus recursos queden envenenados y no se dé la vida.

El circo político

El autor nos enseña como los partidos políticos en Guatemala son una franquicia que compra cada cuatro años la oligarquía y que por ello, tenemos una democracia de papel, una república cooptada por un grupo de familias que controlan al Estado vía los políticos y los políticos insertos en las diferentes instituciones del gobierno, quienes en su momento, tiene que pagarles la factura de sus cargos con defensa de sus intereses, omisión de los delitos de saqueo al Estado y favores, para poder robar las riquezas nacionales, sin ninguna responsabilidad.

Universidades mediocres y en silencio

El pobre papel de algunas universidades privadas, que más que enseñar son empresas lucrativas donde lo que menos importa es la calidad de la educación.

El papel de ejército

Con más de treinta años de pertenecer a las fuerzas armadas del país, el autor desnuda al Ejército de Guatemala en toda su podredumbre y estima que el mismo, además de corrupto y criminal, sólo ha sido un capataz y verdugo de los guatemaltecos al servicio de la oligarquía nacional, quienes lo han usado cuando y como les conviene, como sus feroces cancerberos en momentos de crisis, para después desecharlos en el fondo de la basura, como al general Otto Pérez Molina. Señala también Rubio, que el Ejército no ha cumplido con su papel de garante de la soberanía guatemalteca y que en la actualidad, gracias a su sombría alianza con universidades clasistas y racistas, se han convertido en simples empresarios.

Tres pensamientos para aterrizar

  • Varios referentes. La mirada desde el cuartel, es un obra polifónica, vale decir que son por los menos 9 profesiones universitarias las que aborda el texto, donde perfectamente se puede rastrear a autores citados, como a la señora Casaus Arzú y su clásico texto sobre Linaje y Racismo en Guatemala; Piero Gleijese y su Esperanza Rota, a economistas Premios Nobel y a autores no citados, como Severo Martínez o Carlos Guzmán Bokler.
  • El texto, puede ser un ingenioso caballo de Troya, formulado por la oligarquía nacional y el Ejército, para: a) Lavarle la cara a la institución militar, tan desprestigiada en la actualidad por señalamientos de corrupción, narco-negocios y otros delitos y b) Para crear un personaje que llene la talla de la esperanza de los guatemaltecos por un buen gobernante, pero que el final de cuentas, todo sea un embuste y sigamos como estamos.
  • Lectura obligada. Dado el valor de los argumentos de la obra citada, más allá de que se cumplan o no los sueños presidencialistas del Coronel Rubio, el libro, por la calidad de datos y realidades, debería ser leído por todo guatemalteco, para que se entienda de una vez por todas, porque estamos jodidos y quiénes son los responsables, pues mientras sigamos divididos, tirándonos la chibolita entre grupos, grupúsculos y posturas, no va haber ningún cambio valedero.

El libro Desde el Cuartel ha desato mucha polémica dentro de las filas del Ejército. Hay quienes acusan de traidor al Coronel Rubio y otros, que en silencio están de acuerdo con la historia que presenta el autor. El libro se ha constituido como uno de los de mayor venta en todo el país.