DEMOCRACIA VERTEBRAL

Voto nulo mayoritario, otra aberración de la LEPP

Por Edgar Rosales / gazeta.gt

Imagine, estimado lector, el siguiente escenario: se han celebrado las elecciones generales previstas para el año 2019, en su primera vuelta. Tal y como ha ocurrido en todas las ocasiones anteriores, se han definido quienes van a ocupar un escaño en el Congreso de la República y en el Parlacen, y en los municipios han resultado electas las correspondientes corporaciones municipales.

Sin embargo, en la competencia por la Presidencia de la República ha ocurrido un hecho insólito: al hacer el recuento total, resulta que los votos nulos superan en la mitad más uno a los votos válidos. Se cumple de esta manera, tal y como se anticipa, el deseo de algunas agrupaciones que llamaron a anular el sufragio. Muy felices ellos por haber vendido bien su discurso, sin embargo, a la sociedad le han creado un problema mayúsculo, porque resulta que el procedimiento a adoptar no está bien definido.

De esta manera, el voto nulo mayoritario resulta ser una de las múltiples inconsistencias o, en este caso, ambigüedades incluidas en las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) realizadas en 2016; reformas en las cuales las cosas buenas se incluyeron muy bien y las malas, increíblemente mal.

Recordemos que el reconocimiento al voto nulo como una opción del votante fue una de las propuestas de «la plaza», incluida como parte de su paquete de ideas para fortalecer la democracia. Si la gente no está de acuerdo con ninguna las candidaturas presentadas en una elección, esta debería tener la posibilidad de rechazarlas y que esa voluntad, manifestada mediante el voto nulo, fuese vinculante a la hora del conteo final. Más o menos así iba la ponencia.

En nuestra historia política, en dos ocasiones se produjeron llamados al voto en repudio a acciones que, desde el Estado, habían impedido la participación de determinadas candidaturas. Uno fue planteado en 1978 por Manuel Colom Argueta, cuando se bloqueó la inscripción de su partido, el FUR, hecho que fue malinterpretado como una maniobra para evitar que la propuesta de la Democracia Cristiana (el general Ricardo Peralta Méndez) tuviera éxito y, a cambio, se beneficiara al, también general, Romeo Lucas García.

El otro llamado fue encabezado por Sandra Torres, como exhortación a los votantes para manifestar su rechazo al impedimento a su participación electoral en la contienda de 2011. Esta acción tuvo la consecuencia que la ex vicepresidenta, Roxana Baldetti, de manera anodina, denunciara a Torres por «obstaculizar la voluntad de los electores».

Sin embargo, en tales casos se trataba de acciones de carácter eminentemente político. Una opción moral, si se quiere. A diferencia de ello, la sociedad civil pretendía que la decisión de anular el voto tuviese también un sentido jurídico, por lo que se solicitó su inclusión en las reformas a la LEPP, como una posibilidad de tanto peso como los votos válidos. En atención a dicho clamor, los legisladores redactaron la propuesta de la manera siguiente:

Artículo 203 Bis. Efectos de la mayoría absoluta de votos nulos. Si en los sistemas de votación, los votos nulos sumados en alguno de dicho sistema, fueren más de la mitad de los votos válidamente emitidos, el Tribunal Supremo Electoral acordará y declarará en única instancia la nulidad de las elecciones en donde corresponda (…) se repetirán éstas, por única vez, debiendo los partidos políticos y en su caso los comités cívicos electorales, postular candidatos a los cargos públicos correspondientes. Para el efecto se procederá en lo aplicable de acuerdo con el artículo 210 de esta Ley.

Y este otro artículo prescribe: Si la elección se repitiese como consecuencia del porcentaje de la suma de votos nulos, se hará la convocatoria a elecciones dentro del plazo de diez días a contar de la declaratoria de nulidad; la celebración de asambleas generales extraordinarias que correspondan finaliza sesenta días antes de la fecha en que se celebren las elecciones; los treinta días siguientes para inscripción de candidatos; y, las elecciones se efectuarán un domingo del mes de octubre del mismo año.

El problema es que en ninguna parte de la LEPP se precisan detalles básicos para definir esa eventual repetición.

¿La idea es que se inscriba a nuevos candidatos, más aceptables para la ciudadanía? ¿En la elección repetida, se elimina automáticamente la participación de los candidatos que no obtuvieron la mayoría necesaria? ¿Cuáles deberían ser los nuevos parámetros y cualidades que deberían reunir los nuevos aspirantes para que sean «aceptables»? ¿De esta forma realmente se fortalece la democracia o, antes bien, representa un atropello, al vedarle a los candidatos proscritos, el derecho de elegir y ser electo? ¿Cuántas organizaciones políticas tienen capacidad efectiva de organizar nuevas asambleas en un plazo tan breve?

Y si en la ley estos aspectos no se explican claramente, es obvio que el Reglamento tampoco lo hace. Al referirse a la calificación de elecciones nacionales, únicamente establece en su literal c): «La de repetición de elección en los casos que procediere, si el voto nulo obtuviere la mayoría señalada por la Ley».

Es difícil imaginar un escenario más caótico, pero recordemos que en materia jurídica todo cabe en las posibilidades. No cabe la menor duda que se realizará una campaña fuerte en favor del voto nulo, pero en estas condiciones no resulta apropiado estimular el desarrollo de situaciones impredecibles. Por tanto, es urgente que esta acción se defina de manera clara y precisa. ¡Para ya!

De lo contrario, los magistrados del TSE y demás actores involucrados en un proceso electoral tendrán que asumir, mientras encuentran una solución, que no por atender una petición popular, se estaba actuando de la manera más saludable para el país.



@page { margin: 0.79in } p { margin-bottom: 0.1in; direction: ltr; line-height: 115%; text-align: left; orphans: 2; widows: 2 } a:link { color: #0000ff }
SandraTorres, realizo una exhortación a los votantes para votar nulo ymanifestar su rechazo al impedimento a su participación electoral enla contienda de 2011. Esta acción tuvo la consecuencia que la exvicepresidenta, Roxana Baldetti, de manera anodina, denunciara aTorres por
«obstaculizarla voluntad de los electores».
Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Facebook
Facebook
YouTube