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No debemos politizar la justicia, ni judicializar la política

Raúl Romero

La Procuraduría de los Derechos Humanos es, sin lugar a dudas, una institución apetecida por los políticos y este año se está preparando la nueva elección de magistrado de conciencia.  ¿Qué va a pesar más: la meritocracia o los compromisos políticos?  El diputado Raúl Romero responde a las interrogantes de C4 sobre este importante tema coyuntural.

Por: Alan Mackenzie / C4

La carrera por llegar a la silla del magistrado de conciencia ha empezado y el banderazo de salida lo dio la elección de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, que tiene la responsabilidad de liderar el proceso para la selección de una terna ad-hoc.

En el ambiente ya se escuchan los nombres de varios profesionales que sueñan con llegar a este cargo. Hay candidatos cajoneros, es decir, que ya han participado antes, como lo son: Aura Mancilla Morales,  fiscal de Derechos Humanos, Carlos Cerezo Blandón, hijo del ex presidente de Guatemala (1986-1990), Vinicio Cerezo, Sergio Morales, quien según ha trascendido en fuentes políticas, aspira a un tercer mandato , Nery Rodenas, reconocido profesional vinculado con la ODHA, Marco Antonio Sagastume Gemell, actual presidente del Colegio de Abogados, el magistrado José Alejandro Córdova, quien fue el mejor calificado en la contienda pasada, Catalina Soberanis, ex presidente del Congreso y una connotada analista y operadora política. En los medios se escucha con fuerza el nombre de Jorge de León Duque, hijo del ex mandatario Ramiro de León Carpio (1993-1996) y actual procurador de los derechos humanos, pues según dicen muchas entidades de derechos humanos, ya están planeando su candidatura.

En esta elección, lo que se mide no es la capacidad académica, aptitudes para el cargo, experiencia o peso académico. Para los diputados, el valor predominante que mueve sus votos, es la conveniencia política y los acuerdos bajo la mesa. Para conocer más detalles sobre el proceso que se llevará a cabo, Revista C4 entrevistó al diputado Raúl Romero.

En la última elección, el profesional Alejandro Córdova, que tenía mayor puntuación, según la tabla, no ganó el cargo, eso quiere decir que en la Procuraduría de Derechos Humanos tenemos a un Procurador que es producto de una elección política ¿Hay posibilidades de una elección política, en lugar de una técnica?

-Bueno, las elecciones siempre son con un criterio político, pero en esta legislatura tenemos una gran ventaja, a diferencia de la legislatura anterior, no existen aplanadoras electorales, ni bancada realmente mayoritaria, somos casi diez y siete bloques legislativos, así que es necesario construir consensos para poder obtener ya sea ochenta o ciento cinco votos. Por lo tanto, yo creo que el que exista una Comisión, que primero vaya a generar un proceso técnico para dar un puntaje, nos garantiza por lo menos que la terna lleve cierto perfil mínimo para poder ser considerados como candidatos. Y dentro del pleno, la necesidad de construir consensos y acuerdos entre los diez y siete bloques legislativos, para poder elegir a las mejores personas dentro de estos candidatos.

Se ha comentado que la Procuraduría de Derechos Humanos tiene el perfil de un “botín político” ¿Cómo se puede evitar esto?

-La mejor forma de evitar eso es a través de la auditoria pública de los medios de comunicación, sociedad civil y por supuesto, de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso.

Yo creo que hoy, Guatemala está requiriendo precisamente recobrar la credibilidad institucional, en toda la estructura del Estado de Guatemala. Vemos que el país está atravesando indiscutiblemente por una crisis, no solamente política, sino también económica y social, y se requiere que las instituciones se fortalezcan, cumplan con su papel, dejen de estar politizadas.

No debemos politizar la justicia, ni judicializar la política, debe de existir un equilibrio. En este sentido, en el caso de la Procuraduría de Derechos Humanos, creemos que debe nombrarse un procurador que, efectivamente, cumpla su función, que sea un alguien que vele, no solamente por el cumplimento de los derechos humanos, porque este tema atraviesa desde el acceso a la educación, salud, seguridad, etc.  Y el guatemalteco se siente desprotegido totalmente. Primero, porque no tiene acceso al trabajo, para poder darle una vida digna a su familia y segundo, porque si el ciudadano es emprendedor y quiere iniciar un pequeño trabajo, al mes está siendo extorsionado y probablemente asesinado por no pagar esa extorción.

¿Usted cree que el Procurador de Derechos Humanos debería ampliar su rango de acción a los derechos alimenticios, ecológicos, educativos y de seguridad?

-Efectivamente, los Derechos Humanos atraviesan por todos los temas que usted ya mencionó. Actualmente existen más o menos diez y siete Defensorías en temas como: del Usuario del Transporte, del Sector Salud, etc. Algunas de las defensorías no las hemos visto activas. Un ejemplo de esto es la Defensoría del Medio Ambiente, de la cual nunca hemos oído una resolución. Creo que  la Procuraduría, como institución, debe fortalecer y ampliar su campo de acción y que efectivamente, la PDH debe velar por el bienestar de los ciudadanos de Guatemala.

¿Cómo se está desarrollando el proceso de elección del próximo pDH?

-La Comisión de Derechos Humanos ha tomado la decisión de que todo el proceso sea público. Estamos conscientes de la necesidad de generar credibilidad y legitimidad en la elección, no sólo del procurador de Derechos Humanos, si no también este año, se tendrán que elegir tres nuevos comisionados para la Oficina contra la Tortura, entonces, lo que se está planteando, es el establecimiento de un proceso de selección, que parte del proceso de recepción de documentos, la evaluación de los mismos, audiencias públicas para escuchar a los candidatos, audiencias para escuchar tachas a cada uno de ellos. Luego la evaluación, a través de una tabla de degradación para obtener un puntaje de los candidatos y el proceso de elección final, que terminara con presentar una terna ante el pleno del Congreso de la República, en donde se tendrá que elegir al nuevo procurador.

Se debe de nombrar a un Procurador que efectivamente cumpla su función” Diputado Raúl Romero, Miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso

 

  Catalina Soberanis, ex presidente del Congreso y una connotada analista nacional.

Magistrado José Alejandro Córdova, quien fue el mejor calificado en la contienda pasada

Sergio Morales, según ha trascendido en fuentes políticas, aspira a un tercer mandato.

Marco Antonio Sagastume Gemell, actual presidente del Colegio de Abogados.